Manos mecanicas programadas






La medicina moderna enajena a las personas, de sujeto concreto pasa a ser una caso clínico, un objeto manipulable, interpretado por la mirada medica en términos “ sistema orgánico”. Esto se transforma en negación, en represión de la persona por el privilegio concedido al objeto, quitandole a los individuos enfermos el poder de reflexionar, fuente de la subjetividad, a su vez condición central del sujeto que nos hace seres con voluntad.

En un orden jerarquico, el estado, la iglesia y la medicina moderna son sistemas de represion hacia la subjetividad y la capacidad reflexiva de las personas. En su interior, la medicina emerge como la institución que guía y dicta las normas higiénicas y de comportamiento deseables, saludables y racionales, con el objetivo explìcito de preservar la salud, considerada como un bien del capital. En este sentido "el rol del sujeto enfermo: éste, al estar improductivo, se transforma en un gasto social y por lo tanto debe sacrificar su libertad y espontaneidad para adoptar el rol de enfermo que lo obliga a la curación.* (...) ahora es considerado un ser improductivo que tiene que consumir salud para no dañar a la sociedad. (...) La intervencion medica reductora en su expresión de maquina de normalizacion social, impide la creatividad que puede surgir del duelo y el sufrimiento. Excluido socialmente, el individuo enfermo ve hoy día aumentar su soledad y su perdida de autonomía.*


*Bustos, Reinaldo. "Las enfermedades de la medicina".Stgo.1998.
Fanzine-collage. serigráfia y fotocopia di srta.Ssi, 12 laminas.14x21.primera edicion 2003,stgo,Cile.