marzo 05, 2014

el no tiempo




Las bestias que me habitan
Bajo mi piel descansan
después de alimentarse con tu carne,
las bestias sigilosas que me habitan.
Observas los jirones de tu pecho
aún entre mis labios;
acaricias mi lomo
con miedo a despertarme.
Las pupilas que buscas en silencio
no pueden devolverte la mirada.
Esperas exhausta, derrotada,
mi regreso al país de la ternura.
Mas en el fondo sabes,
cuando rozas con tus dedos mi pelaje,
que no hay fuga posible
de allí de donde vengo.
(texto; Olalla Castro Hernández))