julio 20, 2016

----< aquello que no sobrevivió al incendio >----

La memoria popular nunca cuenta historias limpias,
 no hay memorias puras y diáfanas. 
No hay memoria propia. 
La memoria siempre es sucia, siempre es impura, siempre es un collage. 
En la memoria de los pueblos colonizados encontramos numerosos fragmentos de lo que en un determinado momento fue roto y que ya no puede ser reconstituido en su unidad originaria. 
Así pues, la clave de toda memoria al servicio de la emancipación
 está en saber cómo vivir lo perdido, con qué nivel de pérdida podemos vivir. 

Hay pérdidas radicales de las que nada se puede recuperar y, sin embargo, 
la vida continua y debemos encontrar mecanismos para hacer presente de algún modo esa pérdida. 

Podemos recuperar algunos objetos de una casa incendiada, 
incluso reconstruir la casa, pero hay cosas que no podremos jamás remplazar porque son únicas, porque manteníamos con ellas una relación única.
 Y hay que vivir con esa pérdida, 
con esa deuda que ya no podemos pagar. 
La memoria colectiva de los pueblos colonizados 
busca maneras de señalar y
 vivir aquello que no sobrevivió al incendio.

(Achille Mbembe)